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  • Foto del escritorFelisa García Sánchez

Luna llena y Yoga, ¿Cómo nos afecta?


Seguro que esto a ti también te ha pasado. Vas caminando, conduciendo o estás asomado por la ventana y te da por mirar al cielo. De repente ves la luna más redonda, grande y brillante que nunca y piensas, ¡oh! hoy es luna llena.Pues bien, en esos días la luna se ve tan bonita porque está en fase de luna llena y esto, en cierto modo, afecta a tu práctica de Yoga, ¿quieres saber cómo?


Lo que sucede en la fase de luna llena. En esta fase, nuestro planeta se encuentra justo entre el Sol y la luna. Esta posición de la Tierra hace que durante algunos días podamos ver la luna con una visibilidad entre el 97% y el 100%.

Ya sabes que las fases que experimenta la luna (nueva, menguante, creciente, llena, etc.) influyen en las mareas por su capacidad de atraer el agua. Tu cuerpo es entre un 50% y un 70% agua, por lo que quizá también sientes esa energía sutil de la luna y las mareas.

Durante estos días experimentamos un momento de expansión en el que es posible que sientas que tu energía se dispara y te sientas más irritable, nervioso o sensible a las emociones.


Cómo adaptar tu práctica de Yoga en estos días.

Para contrarrestar estas sensaciones, debemos adaptar nuestra práctica haciéndola más suave, consciente y pausada que otros días. Incluso en algunos estilos como el Ashtanga Yoga se recomienda no practicar asanas (ejercicio físico, posturas) en los días de luna llena.En la filosofía yogui es importante ir de acuerdo a los ciclos de la naturaleza y fluir con ella. Todo está conectado.

Es por esto que los cambios del entorno, como los ciclos lunares, se tienen en cuenta en clase, para adaptar la práctica de Yoga respetando el momento en el que nos encontramos.

Durante los días de cambio lunar es posible que si asistes a clase te encuentres practicando el saludo a la luna (Chandra Namaskar) en lugar del saludo al sol (Surya Namaskar).

Chandra Namaskar es una secuencia de posturas que se van hilando a través de la respiración, y que tiene como objetivo principal despertar en nuestro cuerpo y mente una sensación de calma y relax. Las posturas se practican manteniendo una respiración profunda y diafragmática, siempre inhalando y exhalando por las fosas nasales.

En cuanto a técnicas de Pranayama (respiración), los días de luna llena es recomendable practicar Chandra Bhedana, una respiración que relaja y refresca el organismo. Se practica inhalando por la fosa nasal izquierda y exhalando por la derecha, realizando al menos 6 vueltas completas.


Y así, la próxima vez que mires al cielo por casualidad y te encuentras con la luna llena, además de apreciar y disfrutar de la belleza de la luna en esta fase, recuerda adaptar tu práctica siguiendo estos consejos y uniéndote a los ciclos de la naturaleza .


Fuente: Mireia emeyoga.


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